Administración pública
La administración pública maneja enormes volúmenes de trámites, expedientes y consultas: mucho de eso se solapa con lo que la IA hace bien. Pero la decisión con responsabilidad pública, la excepción justa y la garantía de derechos no se automatizan sin supervisión. La IA puede agilizar el servicio al ciudadano; el criterio y la rendición de cuentas siguen siendo humanos —y aquí, más que en ningún sitio, la transparencia importa.
Qué está pasando ya
- Asistentes para la atención ciudadana y las consultas frecuentes.
- Automatización de trámites y tramitación de expedientes.
- Clasificación y priorización de solicitudes.
- Análisis de datos para políticas y detección de fraude.
- Traducción y accesibilidad de la información pública.
La IA ya hace
- Responder consultas frecuentes
- Clasificar y enrutar expedientes
- Redactar borradores de resoluciones
- Resumir documentación extensa
Sigue siendo humano
- La decisión con responsabilidad pública
- La excepción y el caso justo
- La garantía de derechos y la equidad
- La rendición de cuentas y la transparencia
El dato: Las ocupaciones de la administración pública combinan tareas de alta exposición (jurídico 89, administración 65) con otras protegidas (protección 43): media ~66. (Agregación propia sobre el índice AIOE (Felten et al., 2021) y «GPTs are GPTs» (Eloundou et al., 2024).)