Aumentar tu criterio
La segunda A no te quita trabajo: te lo mejora. Usar la IA como copiloto es hacer lo que ya haces —analizar, redactar, decidir— con un asistente que te da opciones, señala tus puntos ciegos y acelera lo pesado, contigo al mando.
Cómo hacerlo
- 01
Úsala para pensar, no solo para producir: pídele que critique tu idea, que liste contraargumentos o que te dé tres enfoques distintos.
- 02
Trátala como a un becario brillante pero sin contexto: dale los datos y el objetivo, y no te fíes a ciegas —contrasta lo que afirma.
- 03
Quédate con la última palabra. La IA amplía tus opciones; el criterio de cuál vale sigue siendo tuyo, y es justo lo que te hace insustituible.
—En la práctica
Una médica usa la IA para preparar la visita: le resume el historial y le sugiere qué preguntar. El diagnóstico, la exploración y la relación con el paciente siguen siendo suyos.
Una duda habitual
- ¿No me hará más dependiente o más vago?
- Solo si la usas para dejar de pensar. Bien usada es lo contrario: te libera de lo mecánico para pensar más y mejor. La clave está en el nombre —aumentar tu criterio, no apagarlo.
Tu siguiente paso
Ya tienes el método. Estos dos pasos lo hacen tuyo: mide tu punto de partida y llévate el plan completo.